Detalle Noticia

2016-10-18 10:16:03



LOS REGANTES ENFRENTAN LA TEMPORADA DE RIEGO CON ALERTA

(18 octubre 2016) La temporada de riego ha comenzado con relativa abundancia de agua en los canales pero con señales de alerta. Ha empezado de manera “interesante” según los usuarios, y la previsión de un máximo de caudal más bien a fines de noviembre en vez de diciembre como sería más normal para la cuenca del Cachapoal, y preocupados por que se viene un verano pobre por la falta de nieve acumulada en la cordillera.
Las cifras ratifican que estamos en el octavo año de sequía. Según el informe de la Dirección General de Aguas (DGA), en Rancagua el déficit es de 14 por ciento para este año, menor que el 42% de déficit del año pasado, mientras que en San Fernando es del 34% levemente menos que el 39% del curso anterior.

Año hidrológico o año calendario
Las cifras tienen una doble mirada, explica Robert Hilliard, gerente de la primera sección de la Junta de Vigilancia del Río Cachapoal: “Va a haber un problema de interpretación importante entre los informes de la Dirección Meteorológica de Chile que se rige por el ciclo del calendario y los del año hidrológico, que comienza el 1 de junio”
La Dirección Meteorológica mide del 1 de enero al 31 de diciembre, lo que los especialistas de las asociaciones vinculadas a los regantes distinguen como medio año hidrológico cola y medio año hidrológico cabeza.
La distinta manera de medir influye porque si se suma las precipitaciones en el año calendario, la lluvia de abril, que fue mayor de150 mm, deja el año casi en cifras normales.
Pero si vemos el año hidrológico, las cifras cambia notablemente: “al 30 de agosto del año pasado en la Laguna del Yeso había 348.9 cms. de nieve, y este año a la misma fecha había menos de 4.7 cms., o sea prácticamente nada de nieve acumulada.

Esto significa que estadísticamente el año va a ser casi normal pero con agua que hidrológicamente pertenece al año anterior”, explica Hilliard.
En la Laguna del Yeso (2.150msnm) está la única estación que puede entregar esta información de acumulación de nieve en la cordillera de la región.

Laguna Los Cristales crítica
En agosto, en la base de la laguna de Los Cristales tampoco había nieve. La información que manejan los regantes es pesimista: “La laguna de Los Cristales salió del invierno llena, lo que es aparentemente bueno pero el sistema de riego del Claro funciona con el derretimiento de las nieves bajas hasta diciembre y con el embalse desde enero en adelante.”.

Y ese derretimiento no está. El embalse está lleno y no habrá con que llenarlo. La cuenca del Claro en Rengo puede tener una condición extremadamente compleja a partir de mediados de noviembre.
El río Claro, donde también había referencia pero donde dejó de haberla en agosto porque se murió el sistema, indicaba que en agosto en Los Cristales tampoco había nieve en la base.

Para Hilliard, “vamos a depender de lo que entreguen los glaciares porque nieve no hay mucha. Probablemente enero, febrero, marzo, van a ser malos. Es una opinión personal porque no hay números que lo avalen. El único dato y única referencia que hay es de la Laguna del Yeso.

Tinguiririca
La situación es similar en la cuenca del Tinguiririca, señalada en rojo en la calificación de la situación hídrica que entrega la Dirección General de Aguas.
Según Miguel Ángel Guzmán, gerente de la Junta de Vigilancia del Tinguiririca, la situación es compleja: “Nunca, desde que existe registro, habíamos tenido un período tan largo de sequía como éste. Estamos en el octavo año de déficits. Nosotros creemos que podríamos tener restricciones a partir de febrero”.

Recuadro1:
Medidas para mejorar la eficiencia: menos tendidos, más surcos
Los regantes y usuarios de las aguas de riego plantean tomar acciones extraordinarias para aprovechar el recurso de la mejor manera posible en tiempos de extrema necesidad como este.
Acciones extraordinarias dirigidas a los propios agricultores y usuarios que necesitan cambiar las usanzas de riego por métodos más eficaces. Por ejemplo, se debe evitar el riego por tendido donde la eficiencia en el mejor de los casos llega al 50 por ciento.

Los expertos sugieren “hacer surcos en el caso de frutales, y regar hilera por medio. Y más surcos en el caso del maíz. Si se hace bien el trabajo de los surcos, se sube la eficiencia hasta un 80 por ciento. Con la misma agua se puede regar el doble o más y lo que regaste lo regaste bien. A nivel predial no hay mucho más que hacer, explica Robert Hilliard, de la Junta de Vigilancia del Río Tinguiririca”.