Detalle Noticia

2017-02-17 11:32:35



MEGAEVENTO CLIMÁTICO ASOCIADO A SEQUÍAS NO SE PRESENTARÁ ESTE AÑO

(17 febrero 2017) La Niña, el fenómeno climático opuesto a El Niño, se produce cuando la temperatura en la superficie del océano Pacífico ecuatorial alcanza 0,5 ºC menos que el promedio histórico para la zona, por al menos tres meses, lo que para Chile implica temporadas más frías y secas.

De acuerdo a su comportamiento anterior, después de un fenómeno de El Niño, sobre todo de la intensidad del último, es esperable que su contraparte se presente con similar fuerza. Al menos eso esperaban quienes han estudiado el fenómeno por años, pero no sucedió. Hubo condiciones para La Niña presentes entre julio y septiembre, y entre noviembre y enero de este año, pero más bien débil, y el jueves pasado, la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de EE.UU (Noaa) confirmó que las condiciones ya no están presentes, sino que estamos en un periodo neutral, lo que debería mantenerse por lo menos hasta el otoño.
De hecho, hay un 50% de probabilidades de que El Niño vuelva a aparecer durante la segunda mitad del año. No se sabe con qué intensidad.

¿Qué sucedió? Es algo que deberá investigarse, dice Michael McPhaden, investigador senior de la Noaa, a La Tercera. “La naturaleza está llena de sorpresas”, indica, y que una gran Niña fallara en desarrollarse siguiendo al Niño Godzilla es una de ellas, pero no la única. “Los últimos tres años, desde principios de 2014 al presente, han desafiado nuestro entendimiento sobre El Niño y la Oscilación del Sur. La naturaleza no se ha comportado de acuerdo al saber convencional en muchos aspectos, lo que significa que tenemos mucho que aprender. Así es como la ciencia progresa”, sostiene.

Catalina Cortés, meteoróloga del departamento de Climatología de la Dirección Meteorológica de Chile (DMC), señala que de acuerdo al índice ONI (Índice Oceánico de El Niño) -el estándar utilizado por la Noaa para identificar eventos cálidos (El Niño) y fríos (La Niña)-, sólo se ha registrado un evento de La Niña tan corto como éste en 1967/1968, siguiendo a un evento de El Niño, aunque no de forma inmediata.
Proyección en Chile
Bajo condiciones neutras, aumenta la incertidumbre en el pronóstico a mediano plazo, señala Cortés, por lo que se espera que el comportamiento de la precipitación y temperatura “respondan al comportamiento normal o climatológico”.
“Sé que Chile ha sufrido de sequía y muchos incendios. Esos son exacerbados por el cambio climático”, dice Kevin Trenberth, investigador del Centro Nacional de Investigación Atmosférica de la Corporación Universitaria para la Investigación Atmosférica de EE.UU. (Ucar). Agrega que para el país, si bien El Niño es importante, también lo son otros patrones de variabilidad, en particular, variaciones decadales, como la Oscilación Decadal del Pacífico (PDO), que también cambió de negativo a positivo. Con todo, “los pronosticadores están diciendo que hay una posibilidad de El Niño a fin de año, pero es improbable que sea grande, si es que llega”, dice.

Fuente: La Tercera.